Nos interesa el cuidado con el que se hacen las cosas.
estudio de interiorismo en Valladolid
. Entendemos cada proyecto como un trabajo compartido, que necesita cercanía, honestidad y rigor. Escuchamos, pensamos el espacio en su conjunto y cuidamos su ejecución, buscando interiores donde la calidez tenga tanto lugar como el orden.
Distribución, materia y detalle
Cada proyecto comienza con una lectura precisa del lugar: su escala, la luz, la distribución existente y sus posibilidades reales. A partir de ahí, el trabajo avanza desde la definición espacial hasta el desarrollo material y constructivo, para que distribución, materia y detalle formen un mismo conjunto.
No se trata de intervenir por partes, sino de repensar el espacio con coherencia, desde el inicio hasta su ejecución.

Uso, orden y continuidad
El punto de partida es la manera de moverse por la estancia: las distancias entre zonas, las alturas de trabajo, lo que se guarda y lo que queda a la vista. Desde ahí se ordena la distribución y se elige la materia, para que el frente, la encimera y el almacenaje respondan a la misma lógica.
El espacio donde se cocina no se resuelve como una pieza aparte, sino en continuidad con el resto de la casa.

Iluminación, calma y descanso
Todo empieza por observar el lugar en silencio: por dónde entra la luz al amanecer, cómo se controla, qué se oye y cuánto espacio libre queda al recorrerlo. Sobre esa lectura se define la distribución y luego la materia, el textil y el mobiliario, integrando el almacenaje sin que pese en la estancia.
El dormitorio se proyecta desde la calma que necesita.

Medida, agua y materia
El baño empieza por medir el lugar tal y como es: sus pasos de instalación, la ventilación real y la luz que entra. Desde ahí se define la distribución y se eligen materiales que resistan el agua y el paso del tiempo, para que el espacio acompañe con serenidad los gestos de cada día.
Un espacio pequeño no admite añadidos. Cada superficie tiene que estar resuelta desde el proyecto.
Studio Inma Toledano








